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Archive for the 'Antropología' Category

Un nuevo homínido bípedo con el cerebro pequeño

Abril 08th, 2010 | Category: Antropología

El Mundo

  • Encuentran fósiles de dos ancestros de hace dos millones de años
  • Los ‘Australopithecus sediba’ eran bíquedos y árboreos
  • Su hallazgo complica el entramado evolutivo de la especie humana

Los fósiles de dos esqueletos, desenterrados en una cueva de Sudáfrica, y presentados hoy a nivel mundial, se han convertido en piezas claves para conocer mejor la evolución del género humano. Se trata de una nueva especie, bautizada como ‘Australopithecus sediba’, que vivió hace dos millones de años y comparte rasgos muy evolucionados con otros primitivos.

El ‘A. sediba’, según sus descubridores, fue un homínido bípedo que caminaba de forma muy evolucionada, casi como un ‘Homo erectus’, que ya se incluye sin dudas en nuestro árbol evolutivo, pero cuyo cerebro era muy pequeño (440 centímetros cúbicos). También tenía los brazos muy largos y fuertes manos, lo que indica que aún se manejaba muy bien en los árboles.

El hallazgo tuvo lugar en una cueva de Malapa, en un lugar llamado ‘Cuna de la Humanidad’ por la Unesco. Los paleontólogos encontraron los esqueletos parciales de dos homínidos, un varón de unos 10 años y una hembra de entre 20 y 30, que estaban articulados y conservados en un estado excepcional.

Los científicos, dirigidos por el paleontólogo sudafricano Lee Berger, creen que entraron en la cueva en busca de agua y cayeron en un pozo interior, lo que impidió que fueran devorados por carnívoros. Junto a ellos, había también restos de otros animales, como conejos, antílopes o roedores.

Berger reconoce que no es posible saber si este ‘Australopithecus sediba’ (que en el idioma Shoto significa ‘fuente’ o manantial’), está en el árbol evolutivo humano, pero destaca que amplia el número de candidatos que hace dos millones de años habitaban este planeta y pueden ser antepasados de nuestra especie. Otros serían el ‘Homo habilis’, el ‘Homo rudolfensis’ o el ‘Homo georgicus’.

La teoría que toma fuerza a la luz de estos hallazgos argumenta que la evolución fue un camino lento en que la hubo muchas especies de homínidos, ensayos de uno de los cuales salió nuestro antepasado.

Berger, de la Universidad de Witwatersrand, en todo caso, apunta que estos fósiles son fundamentales para entender el tránsito de los árboles al suelo, que ya inició el ‘Australopithecus afarensis’, la famosa ‘Lucy’, un millón de años antes. “Esta nueva especie parece presentar un mosaico de características, demostrando un animal a caballo entre ambos mundos”, concluye.

El descubrimiento se produjo en el verano de 2008. El primer fósil fue localizado por azar por el hijo de Berger, Matthew, de 9 años, cuando paseaba con su padre por una de las 500 cuevas de la región para comprobar cuál era una buena candidata para ocultar restos de homínidos.

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Descubren el esqueleto de un homínido desconocido

Abril 06th, 2010 | Category: Antropología

Cadena Ser

Expertos de la Universidad de Witwatersrand en Sudáfrica han descubierto en una cueva un esqueleto de hace dos millones de años perteneciente a un homínido antecesor del hombre

Según recoge el ‘Times’, estos huesos pertenecerían a una especie desconocida de homínido situada entre el mono y el ser humano y supondrían un nuevo nexo en la cadena de evolución humana. A juicio de los investigadores, se ubicaría en la época en la que los homínidos comenzaron a andar erguidos, empleaban herramientas y ya tenían capacidad de lenguaje.

El anatomista que en 1964 definió al ‘Homo Habilis’ como a una especie evolutiva del hombre, Phillip Tobias, subrayó que este “extraño” hallazgo consta de una mandíbula con una pareja de dientes, algo “totalmente inusual” en esta clase de homínidos, aunque detalló que todavía es “más raro” encontrar una mandíbula con un par de dientes ya unida al cráneo, y que a su vez, éste se encuentre conectado con la columna, y ésta con la pelvis.

Los ancestros del hombre y del chimpancé comenzaron hace seis millones de años, y los primeros homínidos erguidos y andantes surgieron en torno a 3,9 millones de años atrás. En opinión de los investigadores, los esqueletos recopilados hasta la fecha sugieren que los primeros homínidos pasaron la mayor parte de su tiempo en los árboles y sólo en torno a hace 2,5 millones de años fueron más “sofisticados”.

El ‘Homo Habilis’, que pertenecería a la misma época que los fósiles encontrados, es la primera especie que se describe como humana, a pesar de que se hallan encontrado sólo unos pocos ejemplares.

“Cómo y por qué nuestros antecesores adoptaron un estilo de vida bipédico y perdieron señas de mono, como dedos de pies enormes, siguen siendo un enigma para la Ciencia”, explicó el científico de la Universidad de Oxford Simon Underdown.

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Los neandertales comían ‘de tapas’ en la cama

Febrero 19th, 2010 | Category: Antropología

El Mundo

  • Tenían dormitorio en el área más interna y protegida del abrigo
  • Allí comían las sobras de la comida como ’snacks’ cuando tenían hambre

Los neandertales que habitaron en el yacimiento de Abric Romaní, en Barcelona, no sólo tenían organizado su hogar para que fuera lo más cómodo posible, sino que también lo hacían con la intendencia, y guardaban los restos de las comidas para tomarse ‘unas tapas’ de forma independiente a la comida.

Estas son algunas de las conclusiones a las que han llegado los investigadores del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), tras la campaña del último verano en el municipio de Capellanes, donde se encuentra el yacimiento.

Los investigadores han descubierto que los neandertales que, hace 55.000 años, habitaron en este abrigo tenían una considerable complejidad organizativa: dividían el espacio según las zonas de uso. De hecho, tenían un área destinada únicamente como dormitorio de descanso, que era la más interior y, por tanto, más protegida. Se trata de un tipo de habitación que, hasta ahora, sólo se había documentado en los ‘Homo sapiens’.

El paleontólgojo Josep Vallverdú, uno de los autores del trabajo que han publicado en ‘Current Anthropology’ sobre este yacimiento, explica que en ese espacio sólo hay restos arqueológicos que indican que allí se hacía fuego, para mantenerse en calor.

Especifica que, por la distancia entre las hogueras, se calcula que cabrían allí entre seis y ocho individuos, en un espacio de entre 10 y 15 metros cuadrados, es decir, casi un fuego por metro. Curiosamente, en otras zonas del mismo abrigo, las hogueras se utilizaban de otra manera.

Estas áreas dormitorio y de descanso también tomaban pequeños ‘tentempiés’ o ‘tapas’ a partir de las sobras de comida del día anterior, un comportamiento que también se ha observado en poblaciones primitivas actuales.

Los neandertales de Abric Romaní también cubrían el suelo con pieles, según explicaba Eudald Carbonell a ELMUNDO.es hace unos meses; encima ponían limo o arena y hacían sus hogueras. De ese modo, cuando éstas se apagaban podían sacar las cenizas de las cuevas con facilidad.

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Neandertales en el Valle Alto del Lozoya

Noviembre 01st, 2009 | Category: Antropología

El Pais

Al iniciar, en el año 2002, el estudio del poblamiento prehistórico en el Valle Alto del río Lozoya, en la sierra madrileña, no podíamos ni sospechar, aunque éramos muy optimistas, el ritmo que adoptarían los acontecimientos. En efecto, la idea inicial consistía en intervenir en un yacimiento paleontológico de Pinilla del Valle al objeto de conseguir su protección física y jurídica, su limpieza y acondicionamiento para la visita, y, de paso, su revisión científica.

Dicho yacimiento se conocía desde 1979 y en él, hasta 1989, un equipo de paleontólogos de la Universidad Complutense, con Alférez, Maldonado, Molero e Iñigo a su cabeza, descubrió una gran cantidad de restos faunísticos fósiles y, entre ellos, dos molares humanos que colocaron este yacimiento en el escaso listado de lugares con restos humanos anteriores a nuestra especie en la península Ibérica, y el único en la Comunidad de Madrid. Pero tanto la cronología como, sobre todo, el origen tafonómico de esta excepcional acumulación de fósiles fueron discutidos desde el primer momento en el seno de la comunidad científica. Así pues, Alférez y su equipo, con mucho voluntarismo y los escasos medios económicos y técnicos de entonces, atribuyeron el yacimiento a un origen antrópico de fines del Pleistoceno Medio, hace unos 200.000 años.

Las nuevas campañas de excavación y prospección en la zona de los Calveros y, singularmente, en el Calvero de la Higuera, nos han permitido determinar que el yacimiento de la Cueva del Camino es un cubil de hienas formado en el último interglaciar, el Eemiense, (durante el estadio isotópico 5), hace entre 100.000 y 90.000 años. Pero, al tiempo que esta revisión nos producía, a qué negarlo, una gran decepción, comenzó a producirse una serie de hallazgos cada campaña más excepcionales, que nos llevan a un balance provisional verdaderamente espectacular.

Conformando un equipo interdisciplinar dirigido por Juan Luis Arsuaga, Enrique Baquedano y Alfredo Pérez-González, que ha aprovechado la gran capacidad científica de nuestro país en esta materia, hemos podido descubrir que el Calvero de la Higuera contiene una formación kárstica en la roca dolomítica que la convierte en una especie de queso gruyere, con un sinfín de cavidades, galerías, torcas y dolinas que se conectan entre ellas. Las bocas de estas cuevas y abrigos están repletas de hallazgos arqueológicos en forma de campamentos humanos, cubiles de carnívoros o ambos casos alternativamente.

Dos son los yacimientos más interesantes, a expensas de que la Cueva Des-Cubierta este verano nos depare nuevos hallazgos: el Abrigo de Navalmaíllo y la Cueva de la Buena Pinta. El yacimiento del Abrigo de Navalmaíllo descubierto en 2002 tiene tres niveles, al menos, de ocupación: el inferior (H) sólo testimoniado por el momento, el intermedio (F + D) y el superior (Alfa + Beta).

El nivel intermedio, datado en 77.000 años, contiene uno de los mayores campamentos de neandertales, Homo neanderthalensis, de la península Ibérica, con unos 350 metros cuadrados de extensión. Conserva íntegra la disposición de hogares y distintas zonas de actividad, así como restos de los animales consumidos (rinocerontes de estepa, uros, caballos, ciervos, etcétera) y sus instrumentos (lascas, denticulados, raederas, puntas, etcétera) tallados en cuarzo, sílex, cuarcita, pórfido y cristal de roca, salvo una pequeña zona alterada por la excavación de un horno para hacer cal, una calera, en el siglo XIV.

El nivel superior, con más de 40.000 años de antigüedad, consiste en una ocupación menor entre los bloques desprendidos de la cornisa del abrigo. La industria lítica y las faunas aprovechadas no difieren mucho del nivel intermedio, en lo que constituyen manifestaciones claras del complejo tecnológico llamado musteriense, propio de los neandertales clásicos.

El yacimiento de la Cueva de la Buena Pinta, descubierto en 2003, además de un enterramiento de la Edad del Bronce, de hace 3.500 años, contiene un cubil de hienas de hace 63.000. Aquí las hienas, en un ambiente bastante más frío que los yacimientos antes comentados, se refugiaron y aportaron el fruto de su predación, caza y carroñeo, para alimentar a sus crías. Las hienas también predan sobre otros carnívoros, no como sus competidores los neandertales, que se alimentan de herbívoros en exclusiva y, preferentemente, de gran tamaño.

Pero las hienas, excelentes aliados de los arqueozoólogos, nos aportan una representación bastante completa de la fauna de su entorno. Nos han ofrecido, en Buena Pinta: faunas más frías como castor y marmota y, sobre todo, la pika o liebre silbadora, el único ejemplar en la península Ibérica, y, la estrella, otros dos molares que amplían la lista de fósiles humanos.

En el Calvero de la Higuera, a escasos 130 metros de distancia entre ellos (y 30.000 años de separación en el tiempo), tenemos dos yacimientos con restos humanos anteriores a nuestra especie. Caso único, junto a Atapuerca, en la península Ibérica.

En 2004 descubrimos otra madriguera de hienas en el Abrigo del Ocelado y este verano de 2009 hemos localizado la Cueva Des-Cubierta, que auguran más y más antiguos hallazgos.

En definitiva, un trabajo continuado y sistemático durante ocho años nos permite reconstruir la vida (y la muerte) durante al menos 100.000 años en ese refugio excepcional del Valle del Lozoya en que, a finales de verano, se conservan los mejores pastos, en pos de los cuales subían las manadas de herbívoros ya citados, y los grandes depredadores (leones, leopardos, cuones o perros rojos, lobos, osos e hienas), entre los cuales se encontraban los homínidos neandertales.

Reconstruir las escenas que se produjeron en este valle recoleto antes del máximo glaciar, al final de la glaciación würmiense (hace entre 30.000 y 11.500 años), es uno de los retos más apasionantes que nos hemos propuesto cuantos, verano tras verano, con tanta emoción como respeto, hurgamos en las entrañas de la tierra a la caza de elementos que nos ayuden a desenterrar esta maravillosa historia.

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‘Ardi’: el esqueleto más antiguo de un homínido

Octubre 01st, 2009 | Category: Antropología

El Mundo

 

  • El ‘Ardipithecus ramidus’ vivió hace 4,4 millones de años en la actual Etiopía
  • Se trata del pariente más cercano al antepasado común de humanos y simios
  • En la investigación han participado 47 científicos de 10 países diferentes
  • Sus conclusiones son el resultado de 17 años de investigaciones

Decenas de investigadores de todo el mundo se han unido para desvelar los secretos de un eslabón clave en el historia de la evolución humana. Se trata de ‘Ardipithecus ramidus’, el esqueleto más antiguo de un homínido hallado hasta ahora, que vivió hace 4,4 millones de años en lo que hoy es Etiopía. Según los científicos, este fósil es lo más cercano que tenemos al momento en el que nuestra rama evolutiva se separó de la de los simios.

Los resultados se presentan hoy en la revista Science por medio de un inusual despliegue de 11 artículos en el que han participado un total de 47 investigadores de 10 países diferentes. A lo largo de 17 años de investigaciones, se han analizado 110 muestras, pero la pieza principal es el esqueleto de una hembra del que se conserva la mayor parte del cráneo, las manos, los pies, las piernas y la pelvis. Se cree que pesaba unos 50 kilos y medía 120 centímetros. Y tiene ya nombre: ‘Ardi’, la han bautizado los expertos.

Se piensa que el ultimo antepasado común compartido por humanos y chimpancés vivió hace al menos seis millones de años. ‘Ardipithecus’ data de hace cuatro millones y, por tanto, no es ese último ancestro compartido. Sin embargo, está más cerca que otros fósiles a ese momento crucial. ‘Ardi’ es al menos un millón de años más antigua que Lucy, el famoso esqueleto de una hembra de ‘Australopithecus afarensis’ que durante mucho tiempo ha sido uno de los restos de homínidos más antiguos conservados en el registro fósil.

Una criatura mosaico

Al analizar los fósiles de ‘Ardipithecus’, los expertos han descubierto que tenía una mezcla de rasgos «primitivos» compartidos con sus predecesores y rasgos «derivados» que comparte exclusivamente con homínidos posteriores.

Sin embargo, varios de sus rasgos no aparecen en los simios africanos de la época moderna. Por consiguiente, una conclusión sorprendente es que es probable que los simios africanos hayan evolucionado ampliamente desde que compartimos ese último ancestro común, lo que convierte así a chimpancés y gorilas vivos en pobres modelos para el último antepasado común y para entender nuestra propia evolución desde ésa.

«En ‘Ardipithecus’ tenemos una forma no especializada que no ha evolucionado mucho en la dirección de ‘Australopithecus’. Por lo que cuando vas de la cabeza a los dedos del pie, lo que ves es una criatura mosaico, que no es ni chimpancé, ni es humano. Es ‘Ardipithecus’», afirma uno de los principales autores de la investigación, Tim White, de la Universidad de California Berkeley.

«Estos artículos abren una ventana a un periodo de la evolución humana de la que hemos sabido poco, cuando los homínidos primitivos estaban estableciéndose en África, poco después de separarse del último antepasado que compartieron con los simios africanos», señala Brooks Hanson, subeditor de ciencias físicas de ‘Science’.

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En busca del legendario explorador Amundsen

Agosto 27th, 2009 | Category: Antropología

Agencias - El Mundo

  • Fue el primer explorador en conquistar el Polo Sur
  • Desapareció cuando intentaba rescatar a un competidor
  • La búsqueda comenzará el próximo lunes

La marina noruega emprenderá a partir del lunes la búsqueda en aguas del océano Ártico de su héroe nacional y legendario explorador Roald Amundsen, desaparecido en 1928.

Ayudados por la más moderna tecnología, los organizadores de la expedición esperan localizar el avión y también el cuerpo del explorador noruego, comunicó hoy uno de los organizadores del proyecto a la productora de televisión Context TV.

El conquistador del Polo Sur desapareció en junio de 1928 cuando sobrevolaba en su hidroavión la región próxima a la Isla del Oso, cerca del Polo Norte, en busca del científico italiano Umberto Nobile, precisamente el más fuerte de sus competidores.

Amundsen fue el primero en llegar al Polo Sur, el 14 de diciembre de 1911, antes que su rival británico Robert Scott. Además, lideró la primera expedición al océano Ártico.

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Algunos neandertales tampoco podían percibir el sabor amargo

Agosto 12th, 2009 | Category: Antropología

El Pais

Científicos españoles hallan la misma variación genética que en los humanos actuales

Un 30% de los habitantes actuales del mundo, aproximadamente, no puede percibir el gusto amargo de los alimentos o lo hace de forma muy leve. Se sabe desde hace unos años que se debe a que tienen una variante determinada de un gen. Los científicos se preguntan desde entonces por qué se ha conservado esta variante a lo largo de la evolución, ya que en muchos casos este sabor es indicativo de toxicidad y no percibirlo en la naturaleza podría producir envenenamientos mortales. Ahora resulta que los neandertales, la especie que convivió con el actual Homo sapiens, y se extinguió hace unos 28.000 años, también presentaban variación en la percepción del sabor amargo, lo que indica que es antigua evolutivamente.

Ha sido un individuo neandertal del yacimiento de El Sidrón, en Asturias, el que ha proporcionado los fósiles en los que investigadores del CSIC y de la Universidad de Oviedo han hallado el fragmento del mismo gen que codifica la percepción de la amargura en los humanos modernos. Éste dirige la producción de una proteína que se encuentra en la membrana de las células gustatorias en las papilas gustativas de la lengua. La interacción de la proteína con la molécula amarga envía señales al cerebro sobre el gusto de lo que se está comiendo.

Uno de los investigadores, Carlos Lalueza Fox, explica el hallazgo: “Hemos visto que este individuo tenía la variante causante de la no percepción del sabor amargo en una copia del gen, pero no en la otra.A efectos prácticos, esto significa que era capaz de notar el gusto amargo, pero menos”. Es decir, necesitaría más cantidad de sustancia para percibir su amargura. “Esto implica, además, que la variante no gustadora del gen ya estaba presente en los neandertales y que por tanto habría algunos que, tal como ocurre con los humanos modernos, no notarían el gusto amargo ni siquiera en grandes cantidades.”

Los compuestos que causan el sabor amargo están presentes en muchos vegetales, como el brócoli, la col, las coles de Bruselas, las endivias o algunas frutas. Estos compuestos pueden ser tóxicos si se ingieren en grandes cantidades y, por ello, es difícil entender la existencia evolutiva de individuos que no pueden notarlos, a no ser que la característica presente alguna ventaja todavía desconocida. El trabajo se publica en la revista Biology Letters, de la Royal Society.

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9,51 segundos, el límite para el récord masculino de los 100 metros lisos

Agosto 09th, 2009 | Category: Antropología

El Pais

Investigadores de la universidad de Tilburg calculan la barrera de la prueba reina de velocidad con la teoría de los valores extremos

¿Hasta cuánto se puede rebajar el récord de los 100 metros, la prueba reina del atletismo de velocidad? ¿Cuál es el límite? Dos economistas de la universidad de Tilburg (Holanda) han calculado, usando métodos estadísticos, la marca futura que pueden alcanzar hombres y mujeres en esta distancia.

Para establecer el récord probable de los 100 metros, John Einmahl y Sander Smeets han analizado las mejores marcas personales de 762 atletas masculinos y 479 atletas femeninas entre enero de 1991 y junio de 2008. Los investigadores desestimaron las marcas anteriores a estas fechas, ya que no existían unos controles antidopaje eficaces. Las marcas oscilaban, en el caso de los hombres, entre los 9,72 y los 10,30 segundos, y en el caso de las mujeres entre los 10,65 y los 11,38 segundos.

Aplicando la teoría de los valores extremos, situaron el mejor tiempo posible para los hombres en 9,51 segundos, frente a la plusmarca mundial que detenta actualmente el jamaicano Usain Bolt con 9,69 segundos. En el caso de las mujeres, rebajan la estimación del record de los 10,49 en los que corrió la distancia la estadounidense Florence Griffith-Joyner, hasta los 10,33 segundos.

La teoría de los valores extremos es una parte de la estadística que intenta predecir hechos poco comunes, a partir del estudio de la frecuencia y modo en el que se han dado estos hechos, menos extremos, en el pasado. Es usada para estimar el riesgo de una inversión, de terremotos, o de aspectos meteorológicos, como la predicción de una gran ola .

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El pescado, menú de los primeros humanos modernos

Julio 07th, 2009 | Category: Antropología

El Mundo

 

  • Los investigadores creen que esta dieta coincidió con su expansión en Eurasia
  • Lo han averiguado estudiando los isótopos de los huesos fosilizados

La imagen de los primeros humanos modernos con la lanza en ristre, dispuestos a cazar un venado, podría trocarse desde ahora por otra en la que aparecen empuñando una primitiva caña, si se confirma que hace ya 40.000 años a nuestros antepasados les gustaba el pescado de agua dulce, y que en algunas zonas de China llegó a ser uno de los platos principales de su menú cotidiano.

Esta es la conclusión a la que ha llegado un equipo de investigadores chinos, con la colaboración de Erik Trinkaus (de la Universidad de Washington), tras analizar los huesos de los fósiles de un humano moderno de hace 40.000 años.

Los huesos, que fueron localizados en la cueva de Tianyuan (a la que debe su nombre, ‘Tianyuan 1′), corresponden a uno de los ‘Homo sapiens’ más primitivos hallados en Eurasia y en su día, cuando se publicaron en la revista ‘Proceedings of National Academy of Science’ (PNAS) causaron un gran revuelo científico. Según defendía entonces Trinkaus, demostraban que los humanos modernos no proceden todos de África, sino éstos se cruzaron con otros más primitivos que habitaban en Eurasia, por lo que la evolución habría sido multirregional, es decir, diferente en cada zona.

Análisis de isótopos

Ahora, estos mismos huesos se han sometido a un análisis isotópico y los altos niveles de nitrógeno encontrados reflejan, según publican los investigadores de nuevo en PNAS, un alto consumo de pescado. El dato fue contrastado midiendo también los niveles de sulfuro.

No es la primera vez que se detecta el consumo de este alimento en ancestros humanos. De hecho, en Gibraltar ya se ha comprobado que los neandertales comían marisco y peces. La diferencia es que en este caso se detecta este cambio en la dieta en el momento en que se produjo la expansión de la especie y que es la primera evidencia de una explotación significativa de los recursos acuáticos por parte de los sapiens primitivos, algo que sólo se había sugerido en estudios anteriores, según argumentan sus autores.

Los paleontólogos, dirigidos por Yaowu Hu, del Instituto Max Planck de Alemania, especulan con que fue el aumento de la población y la presión sobre otros re cursos lo que impulso a ‘Tianyuan 1′ a lanzarse a pescar, aún no se sabe cómo. Recuerdan que en ese tiempo los humanos modernos cruzaron Eurasia y se dispersaron con rapidez.

El paleontólogo José María Bermúdez de Castro, no se sorprende de esta dieta de pescado que, afirma, podría remontarse hasta el Homo heildergensis de Atapuerca, donde se han encontrado fósiles de salmones, aunque no se sabe si consumidos o no por homínidos.

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Descubierto en Barcelona un antepasado de los homínidos

Junio 02nd, 2009 | Category: Antropología

El Mundo

  • Los fósiles hallados son de un primate de hace 12 millones de años
  • Prueban que los primeros homínidos evolucionaron en el área del Mediterráneo

Lluc, un primate que vivió hace 12 millones de años en Barcelona, acaba de arrojar nueva luz sobre el origen en el área del Mediterráneo de la familia de los homínidos, a la que pertenecen los chimpancés, los gorilas, los orangutanes y los humanos. Se trata de un nuevo homínido, cuyo nombre científico es ‘Anoiapithecus brevirostris’, en alusión a la comarca donde fue encontrado (l’Anoia) y a que su rostro tiene una morfología facial muy plana, similar a la de nuestra especie.

Los restos fósiles de su mandíbula y parte de la cara fueron encontrados en 2004 en el municipio barcelonés de Els Hostalets, donde también se localizó a Pau (’Pierolapithecus catalaunicus’), otro primate muy primitivo que sería de una rama hermana a la de Lluc y que había dejado muchas incógnitas abiertas.

Los responsables son investigadores del Instituto Catalán de Paleontología, dirigidos por el investigador Salvador Moyà Solà, para quien el nuevo primate “representa un avance fundamental en el origen de nuestra familia con un buen candidato a ancestro, ya que su morfología facial es una transición entre la de los primates primitivos y la familia de los hominidae“, explica el experto.

Moyà-Solà se refiere al hecho de que el nuevo primate tiene un hocico muy reducido, con un aspecto muy parecido al que presenta el género Homo. “Eso no quiere decir que tenga una relación directa con nosotros, sino que podría ser un caso de convergencia evolutiva”, argumenta.

Lo relevante, señalan los autores, es que ayuda a resolver cuestiones claves sobre la familia homínida. Para entenderlo hay que retroceder en el árbol evolutivo algunos millones de años. “Hace 15 millones de años hubo una migración desde África de hominoides primitivos que provenían de los afropitecinos. Eran los ‘Keniapitecinos’ y los ‘Griophopithecus’, que colonizaron el Mediterráneo, donde se cambió su morfología. Es decir, se diversificaron.

Fue como una explosión de formas que se fue extendiendo como una balsa de aceite por una zona que era bosque tropical y en la que no había grandes simios. Enseguida ocuparon ese nicho”.

El estudio detallado de los fósiles de Lluc demuestra que es una especie en transición: tiene una apertura nasal ancha, el rostro plano y el paladar profundo típicos de los grandes homínidos, pero también posee rasgos muy primitivos, como el esmalte dental grueso o la mandíbula robusta, propios de los Afropithecus. A ello se añaden otras características que sólo comparte con los Keniapithecus. Por ejemplo, tenían la columna más vertical, lo que les permitía trepar a los árboles de otro modo.

Por todo ello, los autores concluyen, en el trabajo que han publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)’, que se los fósiles encontrados en Els Hostalets prueban la hipótesis de que este género y los Griphopithecus son dos posibles antepasados de los homínidos.

“Pero estos géneros no son todavía miembros de esa familia, luego lo obvio es que el origen de la mima es un fenómeno que tuvo lugar en el área mediterránea hace entre 14 y 13 millones de años, donde comenzaron a diversificarse y algunos se extendieron hacia Europa y otros hacia Asia, dando lugar a los orangutanes”, argumenta el paleontólogo.

Puesto que está claro que tres de los cuatro grandes homínidos evolucionaron en África, el equipo de Salvador Moyà-Sòla apuesta por la hipótesis de que aquello primitivos homínidos euroasiáticos acabaron por volver a África, donde continuaron evolucionando hasta dar lugar a las formas que hoy conocemos (gorilas, chimpancés, orangutanes y humanos) y las muchas que se perdieron en ese largo proceso de selección natural.

Evolución en dos continentes

La otra posibilidad, que también plantean en su trabajo, es que los orangutanes y sus parientes y los antropomorfos africanos (entre los que nos encontramos) evolucionaran por separado en Eurasia y África.

Desde el año 2004, los hallazgos se han sucedido en el vertedero de Els Hostalets, a raíz de unas obras para su ampliación. “Es un área muy arcillosa y enseguida se encontraron fósiles fantástico de vertebrados del Mioceno. Ahora hay más de 15 yacimientos diferentes con restos de primates y en la mitad de ellos también hay de hominoides. En seis años, hemos sacado unos 40.000 fósiles“, explica, eufórico, Salvador Moyà-Solà.

El anterior gran hallazgo, Pau, es también un primate de hace 11,8 millones de años, que se presentó como el último antepasado común de todos los grandes primates, incluidos los humanos. Fue publicado en ‘Science’ en 2004.

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Atapuerca: 30 años viajando a los orígenes del ser humano

Mayo 31st, 2009 | Category: Antropología

El Mundo

  • El yacimiento burgalés celebra su aniversario con un libro sobre su historia
  • Con 800 artículos científicos, es el enclave con más publicaciones del mundo

Son ya 30 años con la piqueta a cuestas y, ahora, además, con una terminal informática portátil donde van introduciendo los datos. Tres décadas en las que los yacimientos paleontológicos de la Sierra de Atapuerca han dado un vuelco a lo que se sabía de los primeros homínidos que habitaron el continente europeo.

El aniversario, que conmemora aquella primavera en la que Emiliano Aguirre inició las excavaciones en lo que era la trinchera hecha para un ferrocarril, ha servido de excusa para un nuevo libro divulgativo sobre los impresionantes hallazgos del equipo de Atapuerca.

Bajo el título La Sierra de Atapuerca. Un viaje a nuestros orígenes (Ed. Everest), el autor principal, el arqueólogo Carlos Díez, hace un exhaustivo repaso de la historia de la investigación y de la vida que, gracias a esos trabajos, llevaron en este enclave burgalés nuestros antepasados, su alimentación, su lenguaje, los utensilios que utilizaban, el entorno que los rodeaba, su lucha por la supervivencia.

Esta obra se suma la muchas publicaciones que ha originado el yacimiento: 800 artículos científicos y una docena de libros, que hacen de Atapuerca el enclave arqueológico más publicado del mundo.

Ayer, los tres codirectores del proyecto, que llegaron a la sierra cuando comenzaban sus carreras, resaltaron al unísono la importancia de haber mantenido el equipo unido. “Llevamos juntos desde 1979, pese a que somos los tres muy distintos”, destacaba José María Bermúdez de Castro.

“Somos sucesores de un gran científico [Emiliano Aguirre] y ahora establecemos puentes para transmitir la ilusión a los nuevos ‘juniors’, para que el conocimiento no se pare”, añadía Eudald Carbonell. Y Juan Luis Arsuaga, por su parte, lo resumía en una cita de Joseph Conrad: “Pensaba que era una aventura y ha sido mi vida”.

Mucho trabajo por delante

Y es que los tres son conscientes de lo mucho que ha supuesto Atapuerca en la historia de la Humanidad, pero también de que aún hay trabajo allí para muchas generaciones venideras. “La mayoría de los huesos de Homo antecessor de la Gran Dolina están por excavar”, recordaba Arsuaga.

Carbonell es todavía más optimista: “Cuando comenzamos a excavar, los fósiles más antiguos eran de hace 300.000 años, luego fueron 500.000, más tarde 800.000 y ya hemos retrocedido a 1.300.000 años. Aún podemos encontrar restos tan antiguos como los que hay en Georgia (Dmanisi) de hace 1,8 millones”, aseguraba.

Bermúdez de Castro se mostraba más cauto sobre las fechas, y declaraba que él se alegraría con encontrar fósiles humanos de hace 1,6 millones de años, como los de la isla de Java. “Lo más importante es que el proyecto siga adelante, como estoy seguro que ocurrirá”, auguraba.

La nota nostálgica la ponía Arsuaga, al recordar los tiempos en los que tenían que ir andando desde la Sierra al municipio de Ibeas de Juarros a través de los trigales. “Ahora en Atapuerca hay muy mucho trabajo de gestión y un equipo muy grande [150 personas] que me hace añorar esos tiempos, pero allí encuentras cráneos que no hay en otro sitio“, reconocía.

Esos fósiles, miles de ellos, que, como Eudald Carbonell explicó ayer, nos enseñan que “debemos ser capaces de funcionar como grupo”, como ya se hacía en el Pleistoceno “sobre todo en unos momentos de gran complejidad como los que estamos viviendo”. De hecho, en el prólogo el paleontólogo destaca que nuestra especie debe ser consciente de su pasado porque “necesitamos una evolución responsable y un progreso consciente que nos acerque más a nosotros mismos y que nos haga mejores”.

De momento, ninguno de los tres piensa en jubilarse. A partir del 15 de junio volverán a Atapuerca para seguir desvelando sus secretos.

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Los primeros pasos del hombre moderno

Marzo 02nd, 2009 | Category: Antropología

El Mundo

ANTROPOLOGÍA | Hallazgo publicado en ‘Science’

  • Hallan en Kenia huellas de homínidos de hace 1,5 millones de años
  • Estos individuos ya eran capaces de caminar como humanos modernos
  • Tenían pies anatómicamente muy similares a los del ‘Homo sapiens’

El árbol de la evolución de los homínidos es un complicado puzzle que abarca apenas un instante de la Historia de la Vida, desde hace entre seis y siete millones de años hasta la actualidad. El hallazgo de fósiles supone la base sobre la que descansa este complicado laberinto, pero en ocasiones otro tipo de hallazgos revela datos fundamentales que permiten completar los huecos de nuestro árbol de la vida. Un equipo científico, dirigido por el investigador de la Escuela de Ciencias de la Conservación de la Universidad de Bournemouth en Reino Unido Matthew R. Bennett, presenta hoy en la revista ‘Science’ el hallazgo de dos pruebas fósiles de huellas de pisadas que aclaran la evolución de la forma de andar que conservamos los humanos.

El descubrimiento ocurrió en dos estratos sedimentarios situados en Ileret (Kenia), a tan sólo unos kilómetros de distancia del lago Turkana. Fue precisamente en este lugar donde el equipo del paleoantropólogo Richard Leakey, hijo del famoso Louis Leakey, encontró los restos fósiles del homínido conocido como el niño de Turkana (contaba con ocho años de edad en el momento de su muerte). Leakey no tardó en señalar que se trataba del más completo miembro de la especie ‘Homo ergaster’, la primera en mostrar un acortamiento del tronco y unas extremidades más largas que las de los homínidos más primitivos, un rasgo distintivo del género ‘Homo’.

Como parece lógico pensar debido a la cercanía de ambos yacimientos, Bennett y su equipo creen que las pisadas corresponden a la especie a la que pertenece el niño de Turkana. «Estamos convencidos de que las huellas fueron hechas por un Homo ergaster o por un primitivo ‘Homo erectus’ y que, además, tenía una forma de andar y una anatomía del pié como las del hombre moderno», asegura a EL MUNDO Matthew R. Bennett.

Los estratos donde se hallaron las pisadas están separados por cinco metros de sedimentos. El primero de ellos contiene dos rastros de dos huellas cada uno y otro de siete huellas seguidas. Y el segundo presenta una huella aislada y un rastro de dos huellas. De manera que siete simples pasos de un homínido de un millón y medio de años pueden revolucionar el conocimiento de uno de los rasgos adaptativos más distintivos del ser humano: el bipedismo, una adaptación que apareció por primera vez hace seis millones de años en un primitivo pariente del ser humano llamado Ardipithecus ramidus.

La pisada del hombre moderno

El descubrimiento de Bennett supone la primera prueba de rastros de pisadas que tiene la Ciencia atribuibles al género Homo, al que pertenece nuestra especie Homo sapiens. Pero, no es la huella más antigua de un homínido. En 1978, otro miembro de la familia Leakey, en este caso Mary, la esposa del pionero de la paleoantropología Louise Leakey, descubrió en Laetoli (Tanzania) un rastro de más de tres millones y medio de años de antigüedad hecha por un Australophitecus afarensis.

Un ángulo pequeño entre el dedo gordo y el eje del pié, el arco longitudinal de la planta y la distribución medial del peso durante el avance de la pisada son los tres rasgos distintivos de la pisada humana moderna. Los investigadores digitalizaron con un escáner láser óptico las nuevas huellas, para poder compararlas con las encontradas en Laetoli y con las del ser humano moderno.

Los resultados no dejan lugar para la duda. La huella realizada por la especie de Laetoli no muestra ni los rasgos distintivos de la anatomía de los homínidos modernos ni su forma de andar. En cambio, las nuevas huellas coinciden con las del ser humano. «Andaban como nosotros y, probablemente, eso ayudó a esta especie en su migración fuera de África», cuenta Bennett.

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Decenas de antropólogos analizan en México las prácticas mágicas de los indígenas

Febrero 01st, 2009 | Category: Antropología

EFE - ADN

Están reunidos en el décimo congreso anual del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), titulado “Chamanismo y nagualismo

Unos ochenta antropólogos mexicanos analizarán durante tres días las prácticas mágicas, curativas y rituales indígenas en las zonas de México, en un congreso iniciado hoy en la sureña ciudad colonial de Taxco.

Los expertos están reunidos en el décimo congreso anual del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) titulado “Chamanismo y nagualismo”.

Mirel Bartolomé, experto en el tema, dijo que chamanismo es la capacidad de una persona de relacionarse con objetos de la naturaleza y espíritus en un estado alterado, recurriendo a sustancias psicotrópicas o a través del sueño.

Mientras que el nagualismo, explicó, es la capacidad de convertirse en animal o en objetos de la naturaleza y ser capaz de actuar sobre el mundo humano y practicar la curación.

Durante las discusiones se presentarán los resultados de la tercera línea de investigación dedicada a la temática de la religión indígena, dijeron fuentes de la organización del foro.

El acto inaugural estuvo dedicado a la recientemente fallecida antropóloga mexicana Margarita Nolasco Armas, quien dedicó su vida al compromiso con las naciones indígenas y con los marginados, dijeron los expertos.

A lo largo de los próximos días, los ochenta investigadores discutirán en diez mesas temáticas, los resultados obtenidos en sus investigaciones etnográficas en las diferentes regiones indígenas en las que se realiza el “Proyecto nacional etnografía de las regiones indígenas de México en el nuevo milenio”.

En México viven unos trece millones de indígenas de unas 60 etnias, la mayoría de ellas en el centro y sur del país.

Algunos de los temas que se tratarán en estas jornadas son la relación que se establece entre el cuerpo y las entidades anímicas, la terapéutica y las enfermedades de etiología cultural.

También las prácticas rituales y el proceso de cambio cultural que se opera en el chamanismo en el contexto de la globalización, especialmente en situaciones de crisis.

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El clima y la biodiversidad de Gibraltar permitieron sobrevivir a los neandertales

Enero 31st, 2009 | Category: Antropología

El Mundo

Desaparecieron hace 24.000 años

  • Fósiles de plantas hallados en una cueva revelan la riqueza de flora de la zona
  • Hace 24.000 años era un área semiboscosa, muy apropiada para esta especie

l último reducto de neandertales en Europa fue en sureste de la Península Ibérica, donde habitaron hasta hace unos 24.000 años. La existencia en esa zona de una biodiversidad más cálida que en el resto del continente, una flora en la que no faltaban árboles y arbustos, está detrás de su supervivencia, según revela un grupo de investigadores españoles.El estudio, publicado en ‘Quaternary Science Reviews’, está dirigido por el investigador José S. Carrión, de la Universidad de Murcia, quien ha utilizado los restos fósiles de plantas encontradas en la Cueva de Gorham, en Gibraltar, para determinar las especies que había en el Peñón del Pleistoceno.

Carrión, especialista en fósiles de flora, y su equipo han logrado determinar que, mientras el resto de Europa estaba prácticamente congelada, en esa región había pinos, encinas, robles y árboles caducifolios, vegetales que indican que el clima era cálido. Se trataba de un área semiboscosa a la que, según explica a elmundo.es, “los neandertales estaban muy bien adaptados”.

“Esta especie humana no llevaba muy bien los espacios abiertos, que son más propios de nuestra especie. Precisamente, puede que se extinguieran porque el paisaje dominante durante el último máximo glaciar fue muy estepario, y puede que sobrevivieran allí porque era uno de los últimos reductos de vegetación forestal europea“, señala el investigador.

Carrión apunta que hace 24.000 años la temperatura media era 4ºC o 5ºC menor que ahora y que el nivel del mar estaba mucho más bajo. De hecho, las cuevas de los acantilados gibraltareños en las que se refugiaban los neandertales estaban a 10 kilómetros de la costa, y daban a una sabana. Hoy esas cuevas están junto al mar.

Los coprolitos

El trabajo ha sido realizado con la información que aportan los coprolitos, heces fosilizadas de animales, en este caso de las hienas que tenían en el área sus cubiles. Pero ¿cómo llegaba el polen hasta allí?. El proceso, según explica Carrión, es el siguiente: la vegetación lo produce y lo dispersa en el aire y cae al suelo; a continuación, un herbívoro ingiere el polen a través de la dieta (ejemplo comiendo hierba), y luego, a su vez, es ingerido por un carnívoro como la hiena.

Miles de años después llega un paleobotánico, coge el coprolito, lo trata en el laboratorio y extrae los granos de polen de aquella época, de manera que puede reconstruir la vegetación que había.

Investigaciones anteriores ya habían demostrado que los neandertales eran omnívoros y se alimentaban de mamíferos terrestres (conejos, palomas, cabras montesas…) y marinos (focas monje, delfines, peces o mejillones). Se sabe, por los restos encontrados, que también se alimentaban de frutos secos y plantas.

Los paleontólogos consideran que su desaparición se debió a un cúmulo de factores, como el endurecimiento del clima y la falta de diversidad genética, dado que esta última población de neandertales estaba muy aislada.

Junto con la Universidad de Murcia, en esta investigación han colaborado expertos del Museo de Gibralar, del IPHES, del Laboratorio de Arqueobotánica del CSIC y del Instituto Pirenaico de Ecología, entre otros.

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El poder de la naturaleza acabó con la civilización más antigua de América

Enero 27th, 2009 | Category: Antropología

EFE - ADN

Expertos de EEUU y Perú aseguran que un terremoto de 8 grados sacudió hace 3.600 años el peruano Valle de Supe | Réplicas, inundaciones y aludes de rocas y tierra hicieron desaparecer por completo una sociedad tan antigua como Mesopotamia o Egipto

Una serie de terremotos e inundaciones, que enterraron bajo la arena tierras y bahías fértiles, fue la causa más probable de la desaparición de la civilización más antigua de América, hace unos 3.600 años en el valle de Supe, en Perú.

Es la conclusión a la que llega un grupo de antropólogos, geólogos y arqueólogos estadounidenses y peruanos en un informe que se publicará la semana próxima en la edición digital de la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Los primeros asentamientos del valle, a unos 200 kilómetros al norte de Lima en la costa central peruana, datan de hasta hace 5.800 años. Sus habitantes prosperaron en una árida planicie al lado de los fértiles estuarios y bahías.

Se dedicaban a la pesca con redes, a cuidar de sus huertos y a cultivar algodón y verduras, según la arqueóloga peruana Ruth Shady, coautora del informe y directora del proyecto Caral-Supe, en el que los investigadores realizan excavaciones en siete yacimientos de la zona.

Una zona sísmica muy activa

Los pueblos de Supe construyeron grandes templos de piedra miles de años antes que los mayas, la mayor de las cuales es la Pirámide Mayor de Caral. Esta civilización, tan antigua como las de Mesopotamia y Egipto, floreció durante 2.000 años, pero hace unos 3.600 años un gran terremoto de 8 o más grados en la escala de Richter sacudió Caral y otro asentamiento cercano costero, Aspero, según el antropólogo Mike Moseley, de la Universidad de Florida, uno de los cinco autores del estudio.

La región, donde chocan dos importantes placas tectónicas oceánicas, sigue siendo hoy una de las zonas sísmicas más activas del mundo. El fuerte temblor causó el derrumbe de parte de la Pirámide Mayor y graves daños a otros templos más pequeños en Aspero, así como inundaciones que pudieron ser detectadas por los científicos en las finas capas de cieno excavadas.

Pero esto no fue más que el principio de una cadena de sucesos devastadores, según Moseley. El terremoto y varias réplicas desestabilizaron la estéril cadena montañosa que rodeaba el valle y provocaron aludes de rocas y tierra que fueron arrastradas hacia el mar por las fuertes lluvias desencadenadas por el fenómeno meteorológico de El Niño, como ha explicado.

En el océano, una potente corriente paralela a la costa acumuló la arena y el cieno y formó una cadena conocida como Medio Mundo que aisló a las fértiles bahías, que terminaron llenándose de arena.

Desastres naturales

Los fuertes vientos costeros cubrieron también de arena los sistemas de irrigación y los campos dedicados a la agricultura y “lo que durante siglos fue una región productiva aunque árida se convirtió en inhabitable en unas pocas generaciones”, ha señalado Moseley.

La civilización de Supe se marchitó y finalmente desapareció para ser sustituida de forma gradual por sociedades que dependían de la alfarería y la fabricación de tejidos para su subsistencia. “El destino de Supe puede ser una advertencia para estos tiempos modernos, en los que gran parte de los centros de población están construidos en zonas vulnerables desde el punto de vista medioambiental”, según los científicos.

Entre los principales riesgos figuran las alteraciones causadas por El Niño, como lluvias intensas y periodos muy húmedos, que pueden ser más frecuentes debido al cambio climático.

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El ‘Homo antecessor’ triunfa en la capital francesa

Enero 16th, 2009 | Category: Antropología, Metropolitan / Cultura, París

El Mundo

El Museo del Hombre de París inaugura una gran exposición sobre Atapuerca

El ‘Homo antecessor’ ha encontrado cobijo a la sombra de la Torre Eiffel. Literalmente, puesto que la exposición sobre Atapuerca inaugurada anoche en el Museo del Hombre de París se ubica en el Sena frente al artefacto de hierro, igual que si fuera un tótem intemporal. Es el espacio que la comunidad científica francesa ha concedido al yacimiento paleontológico burgalés. Un modo implícito de reconocer la importancia histórica del hallazgo y de divulgar los tesoros que han dado forma y fama a la comunidad de homínidos descubierta en Atapuerca.

De hecho, la exposición parisina, desglosada didáctica y amenamente en una superficie de 400 metros cuadrados, pone en relieve los grandes símbolos paleontológicos. Incluido una falange de 1,3 millones de años de antigüedad, el utensilio de piedra Excalibur, al que ya se le atribuyen connotaciones religiosas, y otros restos óseos que acreditan la presencia del ‘Homo heidelbergensis’ en la Sima de los Huesos hace 400.000 años.

Sin menoscabo de semejantes ejemplos, el mayor protagonismo del viaje en el tiempo concierne a las pruebas materiales del ‘Homo antecessor’. Los fósiles fueron encontrados en el yacimiento de la Gran Dolima, tienen una antigüedad de un millón de años y han permitido reconstruir como un ‘puzzle’ a los homínidos más antiguos que poblaron Europa.

No se trata de una mera exposición itinerante. La experiencia parisina, que va a prolongarse hasta el 16 de marzo, sirve de ensayo y de antecedente a la apertura del Museo de la Evolución Humana de Burgos en 2010.

Así se entiende que el acontecimiento de la inauguración desplazara a París al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y al equipo de antropólogos que han sudado tantos años en Atapuerca. Empezando por Juan Luis Arsuaga, comisario de la exposición, en compañía de José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell. “Esta exposición acredita la importancia de los hallazgos y resume el trabajo realizado hasta ahora, pero también deja abiertas muchas claves que tenemos que ir desentrañando en Atapuerca. Los resultados espectaculares obtenidos hasta ahora son, en cierto modo, la punta del iceberg”, explicaba Arsuaga.

El criterio didáctico y la responsabilidad metódica explican que la exposición se haya articulado en seis secciones. La primera ubica el yacimiento y recuerda las razones por las que ha sido elevado a la distinción de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El segundo capítulo se detiene en los espacios de la Gran Dolima y de la Sima del Elefante.

La tercera sección consiste en un interludio antropológico hábitos de los homínidos, canibalismo que prepara al espectador al encuentro de la Sima de los Huesos. Allí donde fueron encontrados los exponentes del Homo heidelbergensis y de donde proceden las caderas de Elvis, sobrenombre del un homínido que vivió en Atapuerca hace aproximadamente 400.000 años.

El quinto pasaje aloja la maqueta del futuro Museo de la Evolución Humana, con la firma de Navarro Baldeweg, mientras que el sexto ocupa las paredes de una sala de cine para que los espectadores puedan contemplar el documental que hizo Javier Trueba a propósito de los hallazgos recuperados en el yacimiento burgalés.

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Tras el rastro de la sangre de los neandertales

Diciembre 29th, 2008 | Category: Antropología

CET - El Mundo

  • Científicos españoles descubren que esta especie extinta tenía el grupo cero
  • El fósil utilizado para el hallazgo procede de la cueva asturiana de El Sidrón

Al menos algunos neandertales tenían el grupo sanguíneo cero exactamente igual que los seres humanos modernos. Se trata de una característica que se ha relacionado con la inmuniad a enfermedades, como la malaria, y ha sido descubierta en una determinda mutación genética de una muestra de ADN nuclear conseguida de un fósil.Los investigadores utilizaron los restos de dos individuos masculinos de ‘Homo neanderthalensis’, de hace 43.000 años, encontrados con la cueva asturiana de El Sidrón, un lugar que está dando muchas pistas sobre la genética de esta especie humana desaparecida hace 30.000 años.

El trabajo ha sido realizado por un equipo multidisciplinar dirigido por el experto Carles Lalueza, del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC). «Lo que se trata es de crear una imagen más real de los neandertales con detalles que no están en los fósiles, pero que formaban parte de su identidad», explica Lalueza. En definitiva, humanizarlos, como ya ocurrió al descubrir que eran pelirrojos de piel clara o que tenían el gen que facilita el lenguaje.

En este caso, junto con su colega Antonio Rosas, del Museo Nacional de ciencias Naturales, los investigadores españoles recuperaron fragmentos del gen que se relaciona con el grupo sanguíneo, que en nuestra especie puede ser A, B, AB o cero. En ambos individuos resultó que su grupo era del último, el grupo cero. que también hoy es el más habitual en la Península Ibérica y que es el que permite las transfusiones a todos los demás grupos.

Pero hay una característica más importante, como indica Lalueza: «El grupo cero es el que no tiene azúcares en la membrana de los glóbulos rojos, que son los que usan determinados patógenos para anclarse en la sangre. De hecho, recientemente se ha sabido que las personas de este grupo están más protegidas del parásito de la malaria, porque éste no reconoce la célula que va a infectar».

El científico precisa que esta enfermedad es posterior a los neandertales (habría surgido con la agricultura en el Neolítico), pero ese grupo sanguíneo podría haber ayudado a la selección natural frente a otras infecciones.

Selección natural

A raíz de este estudio, publicado en la revista BMC Evolutionary Biology, se ha comprobado que el grupo sanguíneo cero surgió hace entre seis millones y menos de medio millón de años. ¿Por qué? Porque es el periodo que va desde que nos separamos de la rama de los chimpancés, que tienen grupo cero, pero debido a una mutación genética diferente, y el último ancestro común entre los neandertales de Eurasia y los ‘Homo sapiens’ de origen africano.

Pero junto a estas respuestas hay muchas preguntas pendientes. No se sabe si los neandertales tenían este grupo sanguíneo por azar o por selección natural. Es más, se desconoce si otros compañeros poseían el grupo A o el B, o incluso el AB, como podría ser posible, o todos eran del mismo. «Estudiar la evolución de los grupos sanguíneos en fósiles es de gran ayuda para comprender cuáles han sido las fuerzas selectivas que han modelado la evolución de los homínidos», argumenta Antonio Rosas.

En todo caso, en unos meses se tendrán muchas más pistas sobre nuestros desaparecidos parientes, cuando se de a conocer el genoma completo de un neandertal, un trabajo internacional que está a punto de terminar. En este proyecto, dirigido por el Instituto Max Planck de Alemania, participa el equipo del yacimiento de El Sidrón, dirigido por el paleontólogo Javier Fortea.

Desde que comenzaron las excavaciones en este lugar han salido allí a la luz más de 1.500 restos humanos. Pero lo más importante es que en la cueva se sigue un protocolo especial para la extracción de los fósiles sin contaminación por ADN humano moderno, uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los investigadores de la genética evolutiva.

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‘El hombre de los hielos’ perteneció a un grupo genético de ‘Homo sapiens’ que se extinguió

Octubre 31st, 2008 | Category: Antropología, Hallazgos

CET - El Mundo

SEGÚN REVELA UN ANÁLISIS DE SU ADN

Ötzi, el ‘hombre de los hielos’, que vivió en Europa hace unos 5.000 años, no tendría hoy parientes en el continente porque perteneció a un sublinaje humano que ha desaparecido, o que es muy extraño en la actualidad.

Un equipo de científicos italianos y británicos ha logrado secuenciar completamente su genoma mitocondrial, que es el ADN que sólo se transmite por vía materna, y ha descubierto que su rama genética acabó extinguiéndose con el paso del tiempo, un fenómeno que, por otro lado, no es excepcional en caso de linajes muy minoritarios.

Los investigadadores han publicado setos resultados en la revista científica ‘Current Biology’.

La historia que rodea a Ötzi, probablemente la momia natural más estudiada del mundo, aumenta el interés por todo lo que tiene que ver con su vida. Fue localizada por dos turistas alemanes en 1991 en los Alpes italianos, a pocos metros de la frontera con Austria. Los científicos determinaron desde un primer momento que había sido el frío perenne en esa zona el factor que hizo posible la conservación de todos los tejidos finos de su organismo e incluso de sus órganos internos. Todo ello ha sido exhaustivamente analizado.

Ya en el año 2000, los investigadores descongelaron parte de sus intestinos para secuenciar un fragmento de su ADN mitocondrial (mt), que determinó que pertenecía a un linaje conocido como el haplogrupo K, al que pertenecen el 8% de los originarios de Europa.

Ahora se ha averiguado que el hombre de los hielos era de una de las ramas del sublinaje K1 (también existe el K2). «La sorpresa fue descubrir que no pertenecía a ninguna de las tres variantes genéticas conocidas del K1», ha señalado el profesor italiano Franco Rollo, de la Univesidad de Camerino. Su equipo ha bautizado esta variante genética como la rama Ötzi.

Rollo deja claro que «eso no significa que este individuo, que murió asesinado por una flecha, tuviera un ADN que le hacía diferente, pero sí que en el pasado hubo un grupo de hombres y mujeres que tenían su ADN mitocondrial y que ahora ese grupo o ha desaparecido o es muy raro».

Carles Lalueza, investigador español del Instituto de Investigación sobre Evolución Biológica (CSIC), «no resulta sorprendente que un linaje humano desaparezca porque para ello basta que una mujer no tenga hijas, así que es un asunto en el que interviene mucho el azar».

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El hombre sabía hacer fuego hace 790.000 años, según un estudio

Octubre 27th, 2008 | Category: Antropología

Reuters

Un nuevo estudio sostiene que los humanos eran capaces de encender el fuego hace casi 790.000 años, una habilidad que los ayudó a emigrar desde África a Europa.

Mediante el análisis de sílex encontrados en un yacimiento arqueológico en la ribera del río Jordán, investigadores de la Universidad Hebrea de Israel descubrieron que civilizaciones muy antiguas habían aprendido a hacer fuego, un momento crucial que les permitió aventurarse hacia tierras desconocidas.

Un estudio anterior del yacimiento, publicado en 2004, mostró que el hombre había sido capaz de controlar el fuego - por ejemplo, transfiriéndolo mediante el uso de ramas encendidas - en ese temprano período histórico. Pero los investigadores ahora dicen que el hombre de esa época podía realmente encender el fuego por sí mismo, en lugar de depender de fenómenos naturales como la caída de rayos.

Esa independencia lo ayudó a organizar la migración hacia el norte, indicaron los expertos.

El nuevo estudio, dado a conocer en una edición reciente de la revista Quaternary Science Reviews, trazó el mapa de 12 estratos arqueológicos en Gesher Benot Yaaqov, en el norte de Israel.

“Los nuevos datos muestran que hubo un uso continuo y controlado del fuego a través de varias civilizaciones, y que éstas no dependían de fuegos provistos por la naturaleza”, dijo el domingo la arqueóloga Nira Alperson-Afil.

Aunque no se hallaron restos de fósforos o mecheros primitivos, Alperson-Afil dijo que los modelos de pedernales encontrados en el mismo lugar empleados por 12 civilizaciones indicaban la habilidad de encender fuego, aunque los métodos para hacerlo no estaban claros.

Debido a que el sitio se encuentra en el valle Jordán - una ruta clave entre África y Europa - esto proporciona evidencias de la migración humana, agregó la experta.

“Una vez que dominaron el fuego para protegerse de los depredadores y para proveer calor y luz, estaban suficientemente seguros para avanzar y poblar territorios que no les eran familiares”, dijo Alperson-Afil.

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Los neandertales cazaban mamíferos marinos

Septiembre 23rd, 2008 | Category: Antropología

EFE - ADN

Han aparecido restos óseos de focas en un yacimiento de Gibraltar que presentan marcas producidas por la utilización de utensilios de piedra para extraer la piel y la carne

Un trabajo en yacimientos del peñón de Gibraltar ha desvelado que los neandertales también cazaban mamíferos marinos y ha demostrado que esta población y los homo sapiens que les sucedieron “apenas” diferían en su comportamiento.

La investigación, con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha sido realizada desde 1995 en el peñón de Gibraltar y los resultados evidencian que los neandertales tenían una estrategia de supervivencia más compleja y superior de lo que, hasta el momento, creía la comunidad científica.

El estudio, publicado en Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, ofrece nuevas pruebas para desterrar la idea de que el homo sapiens fuera el único grupo humano con capacidad para explorar todos los recursos naturales, incluido los marinos, según una nota remitida por el CSIC.

El CSIC ha recordado que siguiendo esta teoría, se ha llegado a defender, años atrás, la influencia de una dieta marina en la evolución del cerebro del homo sapiens. Sin embargo, los hallazgos de este grupo hispano-británico muestran que los comportamientos de las poblaciones gibraltareñas de neandertales “apenas diferían” de las de los asentamientos de homo sapiens en la zona.

Hace 42.000 años

Según el proyecto, los neandertales no sólo explotaban los recursos terrestres, sino que poseían conocimiento sobre la reproducción en tierra de las focas y aprovechaban este período estacional para ocupar las cuevas de Vanguard y Gorham (Peñón de Gibraltar).

En Vanguard, en niveles asociados a los neandertales que datan de hace más de 42.000 años, los paleontólogos han descubierto restos de al menos tres ocupaciones de este grupo.

En ellas, han aparecido restos óseos de focas que presentan marcas producidas por la utilización de utensilios de piedra para extraer la piel y la carne y posteriormente fracturar los huesos para obtener la médula.

En el proyecto colabora la investigadora del CSIC Yolanda Fernández Jalvo, del Museo Nacional de Ciencias Naturales (Madrid), quien ha explicado que se ha conseguido analizar, también en la cueva de Vanguard, una cuarta ocupación más reciente y de corta duración, donde se han registrado restos de marisqueo de moluscos recolectados en un estuario próximo.

Estas actividades se complementaban con el aprovechamiento ocasional de cetáceos (delfín hocico de botella), posiblemente varados en la costa, y de aves marinas, y con la caza de mamíferos terrestres como cabras salvajes, ciervos, jabalíes y conejos, entre otros.

Se han encontrado restos de mamíferos marinos en niveles asociados a neandertales en Gorham, donde permanecen hasta unos 28.000 años, una época reciente para estos grupos humanos que indica su persistencia en la zona y que posiblemente constituya la última presencia de neandertales conocida antes de su extinción, según el CSIC.

El CSIC ha detallado que dado que la explotación de recursos marinos posibilita una mayor estabilidad en el territorio, los autores “sugieren, además, que la pervivencia de los neandertales hasta cronologías tan tardías en Gibraltar podría ser consecuencia directa de la buena adaptación al medio y, por lo tanto, el éxito de una estrategia económica, social y cultural compleja”.

Asimismo, hay evidencias del empleo del fuego para facilitar la extracción de nutrientes, así como evidencias sobre su alimentación, como sus propias mordeduras en presas de caza menor.

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